Experiencia Hotel Ágora en Peñíscola

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 ¡¡Hola!! Acabo de regresar de pasar unas minivacaciones en Peñíscola. Y no quería desaprovechar la oportunidad de contaros en diferentes posts, algunas de nuestras experiencias destacables que pueden ayudaros a preparar vuestras vacaciones en esta ciudad fantástica.

Quiero contaros mi experiencia en el Hotel Ágora de Peñíscola, lugar que elegimos para pasar 3 noches y 4 días inolvidables. Este no es un post patrocinado, ni si quiera el hotel sabe que voy a escribir lo que aquí cuente, así que prometo ser fiel a la realidad 😉

Para mí, lo mejor ha sido pasar estos días en familia. Sé que fuéramos donde fuéramos iba a ser un éxito asegurado porque con tal de estar juntos y que nos lo hagan todo… es suficiente para pasarlo bien.

¿Por qué elegimos Ágora Hotel?

En primer lugar, se tenían que conjugar dos premisas: que fuera junio para que pudiera costar más barato, cosa que si que acertamos ya que iniciamos la estancia un domingo y acabamos un miércoles. Así que entre que era entre semana y junio, nos salió un poco más barato que en pleno mes de agosto. No obstante, no dejó de ser un pelín caro para mi gusto.

La otra premisa que queríamos es que estuviera preparado para ir con niños. Queríamos que tuviera piscina, animación, cerca de la playa…y esto, también lo reúne Ágora Hoteles en Peñíscola…así que, viendo disponibilidad, comentarios y servicios, nos decidimos por éste. Aunque reconozco que cuando voy de viaje siempre voy con el miedo de: “¿A ver si va a ser cutre y no nos va a gustar?”. Me frenaban algunos comentarios que leí, pero decidimos “arriesgar”…si hacemos caso de todo, al final no iríamos a ningún sitio.

Ante todo, decir que el Hotel es muy bueno, tiene unas fantásticas instalaciones, y una mejor ubicación junto a la Playa Sur (a 1 minuto andando) de la ciudad, muy cercana al Puerto y al acceso al Casco Antiguo y el Castillo. En un paseíto podías visitar toda Peñíscola (lo más destacable), esto fue fenomenal, ya que en otras ocasiones nos hemos alojado en hoteles más grandes pero más alejados del centro que te obligaban a coger el coche siempre. Así que ubicación: perfecta.

¿Dónde dejar el coche?

Pues la opción que te da el Hotel es hacer uso del parking interior privado, que son 14€ por día, pero no puedes reservar previamente a tu llegada, por tanto hasta que no llegas, no sabes si tienes o no disponibilidad de plaza para aparcar.

Nosotros tuvimos la suerte de que nada más llegar al Hotel encontramos un sitio para aparcar en zona azul en la misma calle del hotel. Nos costó 8€ por día, que íbamos renovando con la aplicación del Telepark, así que ahorramos bastante, y el coche estaba bien aparcado. Sí que es cierto que encontrar sitio en zona blanca puede que fuera más difícil, pero se podría intentar.

¿Qué tal el check-in?

Nosotros llegamos a las 12.30h, a sabiendas de que hasta las 16h no era la entrada oficial…pero por si acaso allí estábamos.  No me gusta que fuera tan tarde la entrada, pero lo bueno es que pudimos hacer el check-in al llegar: pagar la habitación, entrega de papelorios y explicaciones, etc… a falta de la llave que nos la dieron a las 16h. Nos daban opción de guardarnos maletas en consigna y disfrutar desde ese momento de las instalaciones incluso de comer a mediodía, ya que teníamos Media Pensión. Pero optamos por ir a disfrutar de un paseo por Peñíscola. Reitero, veo demasiado tarde la entrada al Hotel, son horas desaprovechadas para lo que vale. Decir que me gustó poder reservar online sin pagar previamente, esto es un punto a favor.

 

 

 

 

 

 

¿Cómo era la habitación?

Nosotros optamos por coger una habitación “superior”, no sé qué diferencia habría con las demás, lo único que aparecía en la web era que ésta tenía terraza, y eso lo queríamos. No me gustó que para poder optar a tener “vistas” al mar, tuvieras que pagar un suplemento. Por suerte, nosotros no lo pagamos y la vista que nos tocó fue bastante aceptable…no daba a una roca como había leído en otros comentarios.

La habitación era gigante. Muy moderna. Blanca, con tonos marrón oscuro. Dos camas de 1,35cm.  Televisión, algo parecido a nevera, silloncito, terraza con mesa para dos personas, dos armarios grandes, y el baño muy equipado con ducha, bañera, incluso bidet. Teníamos tres ventanales uno que daba a la roca, otro en la terraza que daba a la piscina y el del cuarto de baño también con unas vistas geniales.

Mi hija estaba encantadísima…muy emocionada de tener una “chulada” de habitación, como ella dice. Luego no se quería ir!!

Pese a la chulada, habría cosas a mejorar. Por ejemplo. Sería mejor que las camas fueran de 1,50 mínimo, se queda muy justa para un matrimonio dormir en esa cama, y además era de muelles y dormí fatal.

La habitación tiene mucha luz, es insuficiente el estor para taparla al amanecer…así que temprano ya te pega el sol en la cara. Y por las noches y a toda hora, te comes toda la animación musical o infantil que hacen en la piscina…se escucha todo, y a veces es molesto si quieres dormir la siesta o acostarte antes de las 24h. Punto negativo.

¿Y la comida?

Pues…para mí fue lo peor. Tenía un poco de temor porque los peores comentarios los vi en relación al bufet, pensaba que exageraban, pero es la pura verdad. Es un auténtico desastre. Colas para entrar, a pesar de ser un salón muy grande, pero no debe de tener toda la capacidad que requiere. Colas para coger cualquier plato. Los mostradores para la comida  muy mal distribuida. Todo ubicado en la zona central, con lo que, si te tocaba en un extremo, te paseabas entre todas las mesas para conseguir algo.

Lo peor el desayuno. Aunque hay mucha variedad… no había suficiente agilidad para reponer: la leche si se terminaba, la bollería, el pan…mucha espera.  Además, para tostarte un mísero panecillo, era misión imposible, yo pasé de hacer cola. La bollería industrial por supuesto…y lo dicho, mala distribución y ubicación de la comida.

Comentar que, pese a la Media Pensión, la bebida se pagaba a parte: o bien cargándola a la habitación y pagando al final, o bien pagando durante el servicio. Podías elegir entre hacer Desayuno y/o comida o cena.

La comida sinceramente, dejaba mucho que desear…mucha comida precocinada, congelada, … no me parecía atractivo… había una sección para niños, donde por supuesto, todo rebozado, frito, patatas… Me hubiera gustado ver más variedad, y más cocinado en directo, solo había un cocinero para todo el comedor. Los mostradores principales tenían una luz oscura para calentar las paellas y platos, y no podías ni apreciar de qué color eran los alimentos, curioso cuanto menos.

Pese a esto,… valoro más el no preocuparme de cocinar, que lo mal que hubiera resultado el buffet, así que esto es algo que no enturbió nuestra estancia, siempre que te lo tomes con humor, claro está.

¿Qué servicios tiene el Hotel?

La piscina, una maravilla, hay pequeña y grande…ambas siempre llenísimas de gente. Conseguir una hamaca es todo un reto. Pero bueno, si vas con buen rollo por la vida, resulta un espacio agradable y muy divertido para los niños. Hacen mucha animación para todos los públicos en la zona de la piscina: bingo, bailes, juegos, ping-pong, zumba, aquagym, natación.

Todos los días te dejan en la habitación la programación con la animación que habrá durante el día, que cada día intentan que sea diferente, la verdad que tiene muy buena oferta para todas las edades. Incluido el Club infantil que abre de mañanas y tardes donde los monitores hacen juegos y manualidades con los peques, nosotros pasamos un rato allí con la niña y se lo pasó muy bien.

Otra cosa que nos gustó mucho es que, al llegar, nos dijeron que nos incluía la entrada al SPA con lo que habíamos contratado. Creemos que era una estrategia  para promocionar el SPA ya que en verano poca gente se debe de meter. Pero lo cierto es que lo aprovechamos.  Pedimos cita y había muchos huecos libres, así que estuvimos un rato por la mañana super agradable. Estuvimos los tres solos en todo el SPA durante un buen rato,  curiosamente, el SPA de adultos está conectado con el SPA de niños, que nunca habíamos visto en ningún sitio, y nuestra hija disfrutó muchísimo. Mientras uno de se relajaba, el otro cuidaba de la niña en el spa de niños. Se agradecen estos espacios pensados para familias.

La única pega en cuanto a las instalaciones es que en algunas ocasiones, daba la sensación de que no encendían el aire acondicionado en la cafetería o el hall por ejemplo, y con esos cristales tan grandes que tienen, todo el tiempo pega el sol y se calienta…y hace calor, pero bueno, un buen abanico y ya está ;-)También hay Cafetería-heladería junto a la piscina donde preparan helados, batidos, granizados…muy ricos.. pero lo mejor es que dentro tiene un parque de bolas gratuito y muy chulo para los niños, así como máquinas recreativas, billar, futbolín… Plan perfecto!!

También vimos que programan desde el Hotel, excursiones y actividades familiares fuera del hotel, nos quedamos con las ganas de poder disfrutar de esto, porque nuestra estancia fue corta, pero es muy recomendable el Museo Yunke de Magia, desde el hotel hacen excursiones allí, que está en pleno casco histórico de Peñíscola.

En fin, en definitiva, han sido unos días geniales!! Nos quedaremos con lo bueno, y pese a las cosas mejorables, es un buen lugar para pasar las vacaciones en familia!!


 

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